sábado, 18 de noviembre de 2017

Hace muchos, muchos años, en el valle de un gran río vivía una familia, una familia pobre, tan pobre que cada día de la semana un miembro de la familia se quedaba sin comer. La madre se llamaba Elisa, y sus seis hijos, el mayor, Juan, trabajaba el campo con José, el segundo hermano, después venía una hermosa chiquilla, Maria, ella ayudaba a su madre con las tareas de la casa e iba al pueblo los domingos para que el cura le enseñara a escribir, los pequeños eran Daniel, Diego y Lucia, ellos se dedicaban a jugar y recoger frutos de los árboles.

En esta familia, a pesar de no tener pan para llevarse a la boca cada uno de los mienbros tenía un don, la madre podía hablar con los animales, Juan poseía una fuerza sobrenatual, José unos sentidos excelentes, María podía controlar el agua, Daniel podía volar, Diego tenía visiones, la única que no tenía magia era la pequeña Lucia.

El día del cuarto cumpleaños de Lucía la familia organizó una pequeña fiesta, como la niña no había demostrado tener ninguna habilidad especial todos la sobreprotegían y mimaban para que no se sintiera rechazada. Por la mañana Daniel la llevó a volar sobre la llanura cercana, en la comida los ciervos y conejitos de los alrededores aparecieron para jugar con la niña, por la tarde María hizo trucos de magia con agua, y unas manzanas, a la hora de la cena prepararon un caldo aguado y cuando iban a sentarse a la mesa alguien llamó a la puerta, Elisa abrió y una joven hermosa entró en la estancia ante el asonbre de todos.
-Hola Elisa- dijo inclinando un poco la cabeza- veo que no me he equivocado, feliz cumpleaños Lucia
-¿Quien eres tú?- La niña tenía el gesto torcido, no entendía porque esa señora conocóa su nombre.
-Hola Isabel, Lucia, esta es tu tía, mi hermana pequeña, ¿qué te trae por aquí tras tantos años hermana?
-Ver a tus hijos, por supuesto, y a ti querida, necesito que hablemos.
Elisa la miró inquieta durante unos segundos, conocía a su hermana,o más bien sabía que ella nunca pisaría un lugar como su casa a menos que pasara algo, cogiendo algo de abrigo empujó gentilmente a la otra mujer hacia la puerta, tras salir la cerró y caminó unos pasos hacia el bosque en silencio.
-Isabel, ¿por qué has venido de verdad? Desde que antes de que naciera Diego no te hemos visto por aquí ¿ocurre algo?
-Si, necesitaba ver los poderes de tu hija.
-Ya conoces los poderes de María, nos vienen muy bien cuando hay sequía.
-Los de María no Elisa, los de Lucía.
-Ella no tiene, ya tiene cuatro años y jamás se ha mostrado una pizca de magia.
-No hermana, en eso te equivocas, mi poder es poco util cuando no llueve o si tengo que cortar leña pero saber bien que solo yo puedo decirte con certeza que tu hija tiene magia. Cuando te miro a tu alrededor puedo ver un aura verde, en tu hijo mayor el color es dorado intenso, María, por supuesto, es azul, Daniel plateado, José tiene diferentes tonos de gris, como las nuves en un día de lluvia, Diego está rodeado por un morado intenso. Cada uno de los colores representa una magia, es cosa suya que la desarrollen mas o menos. Pero la pequeña... Lucia los tiene todos, desde el blanco al negro, del rojo al azul, no había visto esto desde que la abuela muriera hace ya muchos años.
-¡Me estás diciendo que mi hija es una bruja! -chilló Elisa.
-Calla, no grites insensata ¿quieres que se enteren en todo el reino? era lo que me temía cuando en tus cartas me decías que la niña no poseía habilidades especiales. En esta familia no ha habido ni una sola persona sin magia en los últimos quinientos años y tu hija no iba a ser la primera.
Elisa coenzó a caminar en círculos, el miedo podía verse en sus ojos, notarse en sus manos y claramente en el bosque, los animales comenzaron a inquietarse, el bosque parecía presentir lo que eso significaba


Continuará

domingo, 31 de enero de 2016

No es adiós, es hasta luego

Hace unos días fallecía mi tío, bueno, no es, perdón, era, mi tío sino mi tío abuelo y si aún cabe decir más, político, pero  para mi fue como mi abuelo o mi tío, para mi ha sido esa persona que siempre, siempre que lo necesitaba estaba ahí, esa persona que te escuchaba, con la que podías tener cualquier tipo de conversación, esa persona de la que siempre aprendías algo y que siempre parecía estar interesado en tu opinión.

Su muerte no fue repentina, durante semanas las familia y amigos pasamos por su habitación en el hospital para despedirnos de él, y te recibía con una sonrisa, su eterna sonrisa, con tranquilidad aun sabiendo que su final estaba muy cerca, yo me di cuenta de que esto de verdad estaba ocurriendo el día que aunque vi en sus ojos la alegría de verme no escuché salir de sus labios ese "chiquitina" que siempre me saludaba, esa sola palabra que igual se queda un poco pequeña para una muchacha de 22 años pero que me hubiera gustado seguir escuchando hasta los 50.

Solo puedo dar las gracias por haber conocido a esta persona tan especial, esta persona que tanto tanto me ha enseñado de la vida incluso en esos últimos días, de como la muerte se puede afrontar con serenidad, sin una sola queja, esa persona de la que siempre he recibido una sonrisa, un abrazo, mas cariño del que podía pedir y más ayuda de la que podía esperar, esa persona de la que jamás he recibido un juicio solo algún consejo que él pudiera considerar beneficios, esa persona que todos los que lo hemos conocido y hemos gozado de su compañía y su genialidad, ya fuera como médico, como tío, como abuelo, como maestro en coches o en ordenadores, o simplemente como la mejor oreja que podías encontrar en cien kilómetros a la redonda, vamos a echar de menos.

Descansa en paz, siempre siempre vas a estar conmigo porque las personas que te marcan nunca se olvidan.

Hasta luego

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Navidades frías

No se puede terminar el año sin despedirlo.


El frío se nota a través de la ventana, la oscuridad se apodera de las calles casi antes de salir el sol, sol que no se ve porque la niebla lo oculta, las calles están blancas y no es por nieve, no, en este lugar hace tanto frío que no suele nevar, sin embargo una capa de fino hielo cubre todo lo que la vista abarca, desde las pequeñas plantas que se resisten a perecer ante el invierno hasta los coches.

Dentro de su casa Juan se aparta de la ventana y se sienta en el sofá frente al fuego, está preocupado, este frío no es normal, en la televisión han dicho que es posible que se queden sin luz o incluso sin la posibilidad de salir de casa durante unos días, cierra los ojos preocupado pero en el fondo sabe que están preparados, bajo la casa tienen un refugio que todos los veranos abastece con leña suficiente para calentar la casa durante tres meses, aparte de eso, como su mujer es bastante precavida siempre tienen comida como para sobrevivir al menos tanto tiempo como sin morir de frío, serán unos meses difíciles, sus hijos se cansarán de estar encerrados en casa pero al menos estarán vivos, se recuesta en el sofá a esperar a que su mujer y su hijo mayor regresen del centro de la ciudad de hacer algunas compras para la Navidad y se queda dormido.

Llaman a la puerta, Juan se despierta sobresaltado, al acercarse a la puerta ve a su mujer con cara de angustia a través de la mirilla.
- ¿Qué pasa? ¿Habéis tenido algún problema?
- No, bueno si, tu hijo que no tiene dos dedos de frente y cuando ya habíamos terminado las compras y hemos ido a tomar un café antes de volver ha decidido que sería divertido pasarse todo el invierno con el brazo en cabestrillo - ella pone los ojos en blanco y entra cargada de bolsas
- Lo siento papá, solo estabamos jugando con el balón y he resbalado - el chico aparece con la cara roja, una mezcla del frío y dolor sujetando un carro de la compra.
- No para nada Pablo, tu madre esta nerviosa, como todos pero no te preocupes, ¿te duele?
- No demasiado, vamos a meter todo esto que estoy congelándome, en la radio han dicho que durante los próximos tres días no llegarán suministros a la ciudad ¿sabes? mamá ha comprado el triple de lo que llevaba en mente por si acaso.

-¡MAMA!!!! ¡MAMA!!! EN LA RADIO HAN DICHO QUE RECOMIENDAN NO SALIR DE CASA HOY - el grito de Cristina, la mediana de los tres hermanos rompe la tranquilidad de la casa de buena mañana.
- No grites Cris - su padre sale tras ella del baño - No, hoy no vais a ir a clase, yo trabajaré desde casa y mamá tampoco irá a la oficina, pero no pienses que te vas a librar de estudiar, vuestros profesores nos han comunicado que os van a enviar los deberes y apuntes.
- Entonces me vuelvo a la cama - esta vez es el pequeño de los hermanos el que habla mientras vuelve arrastrando los pies a su habitación, avisadme a la hora de comer.
- David, ve a desayunar, vamos a hacer los deberes y a estudiar por la maana y podrás dormir el resto del día si es lo que quieres - la madre saca la cabeza por el pasillo - ¿que hacéis los tres reunidos aquí? ¿donde está Pablo?
- Dormido, seguro - responden Cristina y David a la vez causando la risa de sus padres.
- Id a despertarle -concede su padre - Marta, querida, debemos hablar - mientras dice esto sale del pasillo y los dos se sientan alrededor de la mesa de la cocina - Sabes que esto probablemente no va a durar dos días como se ha dicho en la radio.
- Si, lo se, estoy preparada y cuando veas que no puedo más haz que lo piense dos veces.
- No te preocupes cariño, lo superaremos, si cortan la electricidad tenemos nuestro generador, no creo que tengamos suficiente carbón para tenerlo dia y noche encendido pero si para cocinar y calentar el agua una vez al día, tenemos comida mas que de sobra y con la madera tendremos calor y luz todo el invierno si es necesario.
- Oh Juan, espero que tengas razón - ella mira hacia sus manos, su mirada es cansada y de preocupación, su marido se acerca y la abraza.
- Te prometo que saldrá bien, además, ayer compraste todo lo necesario para celebrar una Navidad como está mandado ¿no? - ella levanta la cara con una sonrisa triste y asiente - Bien, quedan dos días para Nochebuena, no tenemos muchos regalos pero podríamos intentar que toda la familia se implique y hacer regalos a mano o que ya tengamos por aquí ¿qué te parece?
- Bien, perfecto - me voy a poner a cocinar, no me gustaría gastar toda la electricidad de emergencia en la cena de Navidad.

El 24 de diciembre ya está avanzado, la casa está vestida de gala, los chicos han decorado el arbol y han puesto adornos navideños en todos sitios, la luz se fue hace horas pero el calor de la lumbre y el color de las velas iluminan la casa de una manera especial y romántica, el hielo amenazador ha creado una capa que casi no les deja salir de casa pero todas las mañanas Juan o Pablo raspan para conseguir un camino de salida, Cris y David han ido a llamar a los abuelos que viven en la casa de alado, parece que a pesar del frío y de no poder salir de casa la Navidad se pasará en familia y como todos los años.
- Ya estamos aquí - grita Cris al entrar en casa - ¡los abuelos han traido regalos!
- Mamá, no hacía falta que trajerais nada - Marta coge los bultos de sus padres y los coloca bajo el arbol - pasad, aquí se esta caliente, en un momento estará la cena.
Ya todos a la mesa la conversación no va por temas complicados, se ríen, comen, beben, parece que fuera un año totalmente normal pero en la cabeza de todos los adultos e incluso de los nios aunque no lo demuestren es el frío el que está, la radio ha dicho que esto puede durar incluso un mes más, que la gente salga de sus casas lo menos posible y que las tiendas están vacías, que quien pueda comparta su comida o su leña pero que tengan en cuenta que esto puede durar mucho tiempo.
- Mamá, papá, Juan y yo hemos estado hablando y vuestra casa es demasiado grande y hace frío, creemos que deberíais trasladaros aquí mientras esto dure, traeremos vuestra comida y vuestra leña así como el carbón que tengáis en casa y si estáis de acuerdo mañana os trasladaréis - el postre se queda atragantado en la garganta de los abuelos, sabían que era una posibilidad que su hija les propusiera que se trasladaran pero era una tontería, vivían cerca y si lo necesitaban podían venir cuando quisieran-
- No digáis que no sin pensarlo - juan se pone serio - así ahorraríamos leña, velas y muchas otras cosas y además esto hay que pasarlo en familia, si os ocurre algo puede que no podamos llegar a vosotros

Esa misma noche, todos sentados alrededor de la chimenea y el árbol de Navidad los abuelos aceptan la oferta y prometen recogerlo todo al día siguiente, comienzan a darse los regalos, a los tres chicos se les ilumina la cara al ver que algunas de las cosas que han traido los abuelos son juegos de mesa, no todos nuevos pero todos los que tenían en casa, ante el panorama de no poder de casa cualquier juego que no necesite un enchufe es perfecto, aparte de eso hay chuches, ropa y algún libro que se reparten entre toda la familia y algún que otro regalo de papel o pulsera casera.

Los abuelos están haciendo una maleta cuando empieza a nevar, bueno, a nevar, parece que el cielo se cae y apenas se ve a unos metros, cuando tienen todo listo se dan cuenta que la nieve no les deja salir de casa así que deciden quedarse a esperar hasta que el temporal amaine, pero no lo hace en todo ese día, ni en el siguiente.
- Creo que lo mejor será que nos reinstalemos aquí, no parece probable que podamos salir de casa en al menos una semana - el abuelo intenta que su voz parezca calmada pero llevan asados más de cincuenta años y se conocen muy bien.

Unos días más tarde y sin los abuelos en casa la familia intenta preparar algo decente para despedir el año, hace días que no pueden salir de casa y la tensión se nota en el ambiente, las discusiones se acrecentan y agravan, Pablo lleva tres días sin hablarse con Cris porque esta le ha roto la maqueta en la que estaba trabajando. Ya por la noche tras cenar se sientan alrededor del fuego.
- Hijos míos, se que estas no son las Navidades que os gustarían y se que todos estamos preocupados por los abuelos - Marta está triste y no consigue ocultarlo, le tiembla la voz pero continúa - Hemos pensado que podemos escribir en un papel lo que le pedimos a 2016 y tirarlos a la chimanea.
Juan les da un papel y un boli a cada uno-
- No escribáis tonterías - advierte Marta.
"Se que no siempre me porto bien pero si algo puedo pedir deseo que se acabe este frío y que los abuelos estén bien, bueno, y también pido que Pablo me perdone y si se puede una bici nueva" Cris dobla su papel y lo tira al fuego, las llamas lo engullen en unos segundos.
"Por favor, que se quite este frío, quiero volver al colegio y a respirar aire fresco, ah y si no es mucho pedir que Cris y Pablo no se metan conmigo, y también quiero que mamá y papá me compren un móvil que ya soy mayor" David tira el papel al fuego siguiendo el ejemplo de su hermana.
"Quitanos el frío y que cuando acabe todos estemos bien" "Haz que mis hijos sean felices, que esto dure poco" Los padres imitan a los niños y ponen los papeles en el fuego
"Como seguro que todos han escrito sobre el frío yo solo voy a pedir paciencia para no enfadarme con mis hermanos" Pablo es el último en poner el papel en el fuego.
En el momento en el que el fuego acaba de consumir los cinco papeles suela el timbre de la casa, todos se miran extrañados, como puede haber alguien en la calle con este tiempo.
Marta y Juan van hacia la puerta y sus hijos los siguen unos pasos por detrás, al abrir la puerta lo que ven es increíble, todos miran sus relojes para comprobar que no se han vuelto locos.

Es apenas la una de la mañana del 1 de Enero y ha salido el sol, si, el sol a la una de la mañana, todos se ponen sus abrigos y con ayuda unos de otros salen trepando por la nieve a la calle, parece que han olvidado que alguien llamó a la puerta, quizás alguien que quería avisar a todos los vecinos, quien sabe pero al abrir la puerta no había nadie, todos corren a casa de los abuelos, la abuela les abre con una mezcla de alegría y tristeza
- El abuelo esta muy enfermo - todos palidecen ante la noticia - hacía frío y no hemos comido muy bien estos días, aparte estabamos preocupados y bueno, creo que debería ir al hospital - de pronto parece fijarse en el tiempo y en el echo de que esté toda la familia en la puerta- Ya no nieva, y hace sol, oh esto es un milagro.
- No es un milagro abuela - dice David - lo hemos pedido en nuestros deseos de Nochevieja.
- Pues debéis de haber pedido también que nosotros estuviéramos bien - El abuelo aparece por detrás de la abuela, esta se como si viera un fantasma - Hola querida, ya estoy mucho mejor.

Toda la familia se funde en un abrazo, han sido unas Navidades muy extrañas pero parece que las cosas empiezan a acercarse a la normalidad.

Feliz año nuevo, espero que vuestros deseos se cumplan igual que los de esta familia, aunque nunca sabremos si Pablo consiguió lo que quería.
Y disculpad la tontería de historia, es lo que se me iba viniendo a la cabeza

martes, 15 de diciembre de 2015

Cuento

A Luis, como a cualquier niño de ocho años le gustaba jugar con sus amigos al balón, normalmente al volver del colegio comía con su abuela y su hermana mayor, Clara, después llegaba su madre que hacía los deberes con él, tras eso le preparaba la merienda y después en los días en que todabía era de día de dejaba ir a buscar a Juan, uno de sus mejores amigos y su vecino, juntos, con la abuela se iban al parque a jugar hasta que se hacía de noche, entonces volvían a casa y se suchaba, cenaba y de vez en cuando se peleaba con su hermana, siempre por culpa de ella por supuesto, era muy pesada y siempre le hacía rabiar.

Los días pasaban, y Luis se daba cuenta de que cada día tenían que volver antes a casa y eso no le gustaba, su madre ahora había días que no le dejaba ir a jugar porque decía que hacía frío y que en el parque siempre se quitaba la chaqueta, que se iba a poner malo, eso a él no le gustaba, no le gustaba el invierno, siempre con clase, deberes y encima ya no podía jugar con Juan por las tardes.

Un día, cuando fuera estaba lloviendo y la gente iba con abrigos mamá llegó a casa con regalos, Luis se puso muy contento, le gustaban los regalos, Clara como siempre se enfadó porque el de ella era mas pequeño pero como era una pesada era normal que mamá le comprara cosas mas pequeñas pensaba Luis, se sentó a la mesa y abrió el regalo y se puso a llorar porque eran lápices de colores y papel para pintar, mamá lo abrazó.

-Luis, no llores, te he traido esto para que puedas dibujar todo lo que quieres hacer cuando llegue el verano y el buen tiempo-Mamá abrió la caja de los lápices y sacó uno amarillo-Empieza por dibujar el sol.

Ya cuando se iba a la cama su madre entró con los dos dibujos que había hecho y los dejó en la mesa junto a su cama.

-Si los dejas aquí esta noche soñarás con lo que has dibujado. Buenas noches cariño-Mamá le dio un beso en la frente y saló de la habitación.

Luis miró los dibujos, en uno se veían dos niños jugando al balón, en el otro a mamá, la abuela y Luis en la playa haciendo un castillo de arena, apagó la luz y se quedó dormido.

Luis abrió los ojos y estaba con Juan en el parque, hacía un sía de sol muy muy amarillo y hacía mucho calor, cogieron la pelota y empezaron a correr tras ella, pero era extraño, estaban solos en el parque, no había ruido, ni pajaros ni personas, jugaron un rato más pero entonces se aburrieron y se sentaron en el cesped, seguía haciendo sol y calor pero ya no sabían que hacer así que decidieron volver a casa, pero no encontraban la salida así que andaron y andaron hasta estar cansadisimos y se dejaron caer en el hierva, a Luis se le iban cerrando los ojos poco a poco hasta que se  durmió.
El sonido del mar le despertó, miro a su alrededor, se encontraba en la playa, su madre y su abuela estaban cogiendo arena con el cubo y la pala, entre los tres hicieron el mejor castillo del mundo pero poco a poco Luis empezó a sentir hambre, su madre le dijo que no tenían comida y que jugara un rato más mientras la abuela y ella se echaban una siesta, Luis intentó jugar un rato solo pero se aburría y quería chinchar a su hermana ¿Donde estará Clara? se preguntaba, era raro porque estaba toda la familia menos ella, al poco rato se dio cuenta que sin su hermana la playa no era divertida, además le sonaba la barriga, se tumbó en la arena y al rato se quedó dormido.

Luis se despertó sobresaltado, que sueño más raro había tenido. Miró sus brazos y bio que estaban rojos como si hubiera estado mucho rato bajo el sol, que raro, se giró a mirar los dibujos y vio que las imágenes habían cambiado, en ambas las personas dibujadas estaban tumbadas, como dormidas.

Luis fue al colegio, una vez en casa después de comer hizo otro dibujo, esta vez puso cuidado de poner todo lo que pudiera necesitar por si esa noche también solaba con eso, dibujó a su madre, su abuela, su hermana, a juan y a él en un campo, dibujó una pelota, comida, una sombreilla para no quemarse mas.... Ya en la cama su madre volvió a dejarle el dibujo junto a la cama y le alabó por lo bonito que era.

Y ahí estaba Luis, en mitad del monte con toda su familia y su amigo, pasaron un día maravilloso, jugaron, comieron, jugaron más rato.... pero tras varias horas Juan empezó a preguntar por su mamá, más tarde todos empezaban a estar cansados pero el sol no se movía, parecía que no habían pasado más de diez minutos desde que llegaron, parecía que nunca se haría de noche, poco a poco todos empezaron a mosquearse, estaban cansados, incómodos, quería volver a casa pero no podían, cuando ya no podían más decidieron intentar dormir bajo el único arbol que Luis había dibujado, un árbol que apenas cubria el sol pero algo era algo, poco a poco, no sin trabajo se consiguieron dormir.

Luis se despertó muy triste, sus sueños no eran divertidos, quería estar con toda su familia pero también quería comer, jugar y dormir, su madre al verlo se acercó y lo abrazó.

-Mi vida, ¿que ocurre?

-Mamá, los colores que me regalaste me hacen soñar cosas que no me gustan-le contó a mamá los sueños y ella con ternura de dio un beso en la frente.

-Hay que valorar lo que se tiene en cada momento, habrá días para ir de picnic, para jugar al balón en el parque o para ir a la playa pero tienes que aprender a disfrutarlos cuando ocurran, y a disfrutar del frío, de la noche, de tu hermana y de todo lo que te rode.

En ese momento comenzó a nevar, Luis corrió a la ventana y preguntó si podía hacer un muñeco de nieve.

-Si fuera siempre verano y pudieras ir al parque a jugar nunca nevaría. Ve y llama a Juan, pero ponte el abrigo no te vayas a resfriar,

jueves, 27 de agosto de 2015

Picadilli Line- Londres, un viaje en metro.

Una chaqueta de fieltro se mueve al son del vagón de metro, mientras, el resto de pasajeros luchan por una brizna de aire fresco, a esta hora la línea azul, la Picadilli siempre va llena, ahora salimos a la superficie, ya estamos en Baron Court, la verdad es que no tengo ni idea de lo que hay tras esta parada, igual una fila de barones todos puestos para saludarte cuando salgas, tal vez tan solo una fría calle….

Lo cierto es que aún no estamos en el peak up time (la hora que el metro es imposible y por cierto bastante más caro) visto como va el tren ahora mismo me temo que esta tarde va a ser dura.
Fieltro se ha movido, ¿por qué hay un niño sentado en el suelo con las piernas extendidas con lo lleno que está esto? Quizás esta mareado, apenas queda espacio para moverse ni aire que respirar, desde mi posición es imposible mirar por la ventana pero puedo imaginarlo perfectamente, cada día los mismos edificios, los mismos árboles, las mismas paradas y sin embargo siempre diferente, me gusta imaginar cómo son las personas que viven allí, como será su vida, su casa…
El señor que se encuentra a mi lado lleva un pesado maletín, lo se porque lo he tenido que parar con el codo salvándolo de una terrible caída, se siente mal por ello pero la realidad es que da igual, parece un señor simpático y con calor claro, se le nota el brillo del sudor en la frente, pero como no va a tener calor el pobre señor con la chaqueta del traje puesta todo el rato… creo que estos señores deberían quitarse las chaquetas al entrar, suben el calor del ambiente que ya de por si no es poco.
Estamos llegando a Acton Town, el paisaje por aquí es desolado, al menos mal que en el resto de la línea, espero que se bajen muchos porque me estoy agobiando, no es un esperanza vana, normalmente suele haber mucho movimiento en esta parada ya que es un intercambiador entre las dos zonas de la línea y la verde, una de esas que se ramifica cual árbol de Navidad para llegar a todo el sureste de Londres; nada más lejos de la realidad esta esperanza mía, ahora vamos más apretujados si cabe, al menos solo quedan dos paradas, creo que sobreviviremos. El niño que estaba sentado se ha tenido que levantar, ya era hora, yo aquí como una sardina más de la lata y él ahí, tan pancho.
Fieltro sigue aquí, me da calor de verlo.
Maletín me ha preguntado que escribo, que si será un libro, la verdad es que no se de donde se ha sacado eso aunque supongo que no es muy usual ver a una muchacha escribiendo en el metro estando de pié, bueno, será que me gusta ser diferente, o que la inspiración me ha llegado en el momento menos oportuno.

Frenada, maletín casi se cae un mi acto reflejo ha sido “agarrarle” del brazo, muy útil, si señora, se ha reído, como no iba a reírse, si se hubiera tenido que caer se  iba a caer igual a pesar de mi vago esfuerzo, su brazo era más grande que mi mano pero oye, yo lo he intentado, si se cae al menos me hubiera sentido un poco mejor, al menos que lo había intentado con todas mis fuerzas, intercambiados dos o tres frases y e silencio típico del metro se vuelve a instaurar, me gusta esta tranquilidad, esta no necesidad de decir cosas, es cómodo,  al menos no te hace sentir un bicho raro cuando vas solo porque aquí es lo más normal.

Hablando de ir solos, creo que luna de las cosas que más me agrada de este país es que no importa si apareces solo en un restaurante o si vas solo a un museo o a tomar un café, la gente no te mira ni piensan nada raro de ti, me gusta, deberíamos aprender a hacer lo mismo en España.

Ya llegamos, maletín ha cogido su maletín así que me temo que nos vamos a bajar en la misma parada, me parece bien, es agradable. Paramos, estampida, parece que la mitad del tren se ha bajado en Northfields, juraría que no vive tanta gente en este barrio, bueno, aquí lo dejo que tengo que subir las escaleras sin ser aplastada ni caer. Feliz viaje.

viernes, 27 de febrero de 2015

Living la vida loca

Si la vida fuera fácil sería aburrida, muy aburrida, si todo viniera dado no tendría interés. no tendríamos que elegir, por tanto no podríamos equivocarnos, pero tampoco acertar, no habría riesgo, no habría locuras y entonces, la vida, no tendría sentido.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Mi 9N

Como este es mi blog puedo escribir lo que quiera, llevo tiempo intentando no hacer un discurso político por aquí pero hoy ya no lo puedo aguantar más.

Ayer nueve de noviembre de 2014 se llevó a cabo una consulta extraoficial en Cataluña sobre su independencia a pesar de que la justicia ya la había calificado como ilegal, a mi me parece bien que se llevara a cabo, me ha demostrado lo que venía pensando desde hace un tiempo, intentaré explicarme con la mayor claridad posible.

Les da miedo separarse por completo de España porque saben que los privilegios que derivan de estar dentro de un país perteneciente a la UE no se irían con ellos si se fueran, sin embargo, tienen a bien pedir que se les concedan beneficios sin tener en cuenta que son una de las comunidades más favorecidas por las leyes que regulan nuestro país, se quejan comparándose con Madrid de que reciben poco, por gracia o por desgracia Madrid es capital de un país centralizado, igual que París en Francia o Londres en el Reino Unido; Barcelona a diferencia de lo que muchos quieren creer es una ciudad más, si, una ciudad turística y grande, todo lo que queráis pero al fin y al cabo una ciudad más de nuestro país, ni es la más grande, ni la más industrializada.

Como ciudadana del resto de España me opongo en rotundo a que se le concedan privilegios a una comunidad autónoma por encima de las demás, y no me parecería bien que se descentralizara la educación, la sanidad y la economía; separemos estas tres.
   - Educación. En mi humilde opinión no solo no debería descentralizarse sino que debería estar mucho más centralizada, no puede ser que existan esos desniveles de una comunidad a otra y en esto hablo desde la experiencia. Queréis colegios bilingües, me parece fantástico, pero eso no puede ir en detrimento de otras asignaturas, no se puede permitir que la única asignatura en castellano sea Lengua Castellana y Literatura porque aunque no os guste formáis parte de un país donde el idioma oficial PARA TODOS es el castellano ni el catalán ni ningún otro. Que al sistema educativo español le hace falta un sistema educativo saneado, estable y de calidad (aparte de público) está claro pero eso no se va a conseguir con una descentralización de competencias, todo lo contrario.
  - Sanidad. Como en educación las competencias están bastante transferidas, igual lo que hace falta es centralizarlas de nuevo para que se reparta el dinero mejor y para que todos tengamos las mismas facilidades.
  - Economía. Quizás es este punto el que más gracia me hace y el que quisiera desarrollar de manera más extensa relacionándolo además con la justicia.

Vivimos en un país sin moral ni ética, los políticos nos roban, si, pero quienes somos nosotros para juzgar a nadie si en cuanto podemos nos llevamos cosas gratis del trabajo, si intentamos defraudar a hacienda... yo apenas he salido de la adolescencia, hace diez o doce años cometí el único robo deliberado que he cometido en mi vida, me comí una chuche en una tienda de chuches en la que encima después compre una bolsa y me llevo sintiendo mal por ello todo este tiempo, estoy hablando de una niña de diez o doce años que "roba" cinco céntimos y se siente la peor persona del mundo, es más, durante un tiempo pensaba que iba a ir a la cárcel por ello. El principal problema de nuestra economía y de nuestra política en general aparte de las malas decisiones políticas es que nuestros gobernantes no solo no están preparados para los puestos que desempeñan, además son capaces de seguir en sus puestos cuando se les imputa por malversación de fondos, españoles teníamos que ser para permitir tal barbaridad, pero esto es conciencia y la conciencia se inculca desde niños, no pretendas cambiar la ética de una persona con cincuenta años y mucho menos esperes que si tu estás defraudando a hacienda y tu hijo lo sabe si alguna vez llega a ser un político importante no haga lo propio a su nivel. Bueno, metámonos en materia, la relación que tiene esto con la consulta catalana, pues bien, si desvinculamos totalmente la economía de las comunidades autónomas del Estado central que alguien me diga quien va a parar las ansias de grandeza de todos los que ya meten mano en las arcas y de todos los que están por llegar. Estoy bastante de acuerdo con que la economía no debería estar centralizada ya que hay comunidades que salen perdiendo mucho y otras que al contrario, sin embargo, si construimos una economía "federal" necesitamos que la conciencia impere o que haya un órgano regulador que estudie e investigue posibles irregularidades, un órgano que no necesite una orden judicial para ver las cuentas de tal o cual sitio, un órgano con poder para parar los pies a quien se salga del tiesto. Un político no puede estar amparado por la justicia si comete un delito, ni un político ni nadie.

Ahora mi conclusión
Estoy hasta las narices de los catalanes, creo que en lugar de preguntarles a ellos si se quieren quedar deberían perguntarnos a los demás si queremos que se vayan. No estoy dispuesta a ser desfavorecida en favor de unas personas que dicen no sentirse españolas, coged la puerta e iros, y no volváis en dos meses llorando porque no hay libre comercio, porque tenéis que crear vuestra moneda y eso os provoca empobrecimiento de la población, Pido al gobierno que haga una consulta excluyendo a Cataluña sobre si queremos que formen parte de nuestro país, podéis incluir la opción de "que se queden con mayores libertades" os aseguro que esa opción será la clara perdedora y como sigan tocando tanto las narices estoy casi segura de que ganaría el "por favor que se vayan y nos dejen tranquilos de una santa vez"


Después de todo esto, quiero recordar que el 9 de Noviembre se recuerda por otra osa muchísimo más importante la caída del muro de Berlín hace ya 25 años.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Yo y mis sombras

Tengo miles de defectos, igual que cualquiera, unos son culpa mia, otros del ambiente en el que vivo... Pero hay uno, un gran "defecto" que ni he elegido, ni puedo cambiar, que naci con él y del que no tiene la culpa nadie mas que la genética y el azar.

Soy muy afortunada porque mi "desperfecto" suele ir acompañado de sindromes raros, tengo mucha suerte porque puedo aprender, andar, oir, ver, puedo hablar, no se que haria si fuera muda si no callo ni bajo el agua.

Te preguntarás cual es entonces mi defecto si puedo hacer todo lo que hace cualquier persona "sana" (lo pongo entrecomillado porque una persona con una discapacidad no deja de ser una persona sana, con ese termino solo me refiero a en plenas capacidades físicas) si me conoces pensarás que soy vizca y que eso no es mas que una tonteria, no es eso lo que me pasa, pero te dire que el mas minimo defecto cuando eres niño te acarrea grandes problemas aunque sea la cosa mas tonta del mundo... que digo cuando eres niño, lo triste es que con 20 años te sigue pasando y seguramente con 30 y 40 puedas encontrarte gente tan inteligente que no vea mas alla.

Aun es pronto para hablarte de mi problema, perdona que te haga esperar pero hay que entrar en materia. Antes de nada, me gustaria contar algo, siempre he sido una persona con ambiciones intelectuales altas, me explico, siempre me ha inquietado lo que me rodea, aprender, estudiar, conocer, gracias en gran parte a la educacion que me han dado mis padres, al igual que esas inquietudes, desde muy pequeña me han enseñado a levantarme, me han enseñado a seguir adelante y luchar por lo que queria, pero nadie te enseña a sufrir abuso escolar, nadie te enseña a encajar los insultos y las risas, nadie puede enseñarte a aceptar tus defectos y entender que te ha tocado en suerte cuando día tras día se rien de ti por algo que te aseguro todos los dias deseas cambiar, ¿porque a mi? Cuantas veces me habré hecho esa pregunta, miles, cuantas veces me he mirado en un espejo y me he puesto a llorar sin entender que he hecho yo para merecer esto, muchas. 

Bueno, ya di pistas de lo que me ocurre, te lo contaré, nací con un defecto ocular, tengo los dos ojos afectados y por ello tengo tan solo entre un 30 y un 40% de vision; se llama microftalmia, es tener el globo ocular mas pequeño y en mi caso esta asociada con una falta de retina que es lo que me causa la perdida de vision. Asi dicho seguro que suena a chino y que no puedes entender bien porque he escrito lo del abuso escolar, bueno, el caso es que mi ojo derecho parece normal, hasta ahí bien, sin embargo el izquierdo no, el izquierdo es pequeñin y el iris esta escondido junto a mi nariz, desde pequeña llevo una prótesis que la verdad me hace tener un aspecto bastante normal y que nadie se imagine nada si no lo digo, miento, la gente suele pensar que soy vizca, un mal menor, sin embargo, cuando era niña a veces iba sin la protesis a clase porque me molestaba, me picaba o se me irritaba el ojo, pero siempre he tenido unos compañeros geniales que cogieron ese defecto y lo estrujaron y estrujaron consiguiendo insultos, la verdad, muy originales.

Ahora con la edad que ya pesa sobre mis hombros, me sigo mirando al espejo y llorando a veces, tambien sigo teniendo miedo a contar lo que tengo, a mostraerme tal y como soy, no importa con quien, puedo estar un año saliendo con alguien y seguir sintiendo verguenza, seguir sin contarle "la verdad" aunque lo haya visto, me da miedo hablar de ello. Con los años he ido ganando en fuerza, en valentia, en sacar una sonrisa a la vida aunque te de palo tras palo, soy rara, claro que lo soy, soy reservada, por supuesto, no dejo entrar a nadie sin comprobar que venga con buenas intenciones porque ya me han hecho daño y seguro que me lo volveran a hacer pero ¿sabes que? hace unos dias decidí que hay que dar la cara, tengo un problema y seguire agachando la cabeza intentando ocultar mis ojos, seguire esquivando miradas pero al menos me he quitado la carga del "secreto".


Quien quiera decir que pretendo ser el centro de atencion que lo diga, quien quiera decir misa que la diga, quien quiera ver sombras en la luz alla él. Esta soy yo, una persona con una discapacidad fisica seria pero que todos los dias da las gracias por poder ver, por poder ir a la universidad, por poder hacer una vida casi completamente nomal.

Y que sepais que mi ojo aunque pequeñin es bonito, un poco enfermizo pero bonito ☺️

domingo, 3 de agosto de 2014

Vida

Dulces sueños, dulces sueños del niño dormido, dulces sueños del joven ilusionado.
Dulce voz, dulce voz de la madre que canta, dulce voz del viento en mi cara.
Dulce noche, dulce noche que acompaña al día, dulce noche que vela el camino.

Malditas horas, malditas horas que quitan la vida, malditas las horas que no puedo estar contigo.
Malditos minutos, malditos minutos que pasan despacio, malditos minutos que se han ido en un descuido.
Malditos segundos, malditos segundos que cuenta el reloj, malditos el segundo en el que te dije adiós.

El viento me llama, la lluvia acompaña, el sol me sonríe y la luna me acuna.
El mar me acuna, la arena pica, las pulgas saltan y los peces juegan.

Verano bendito amigo, amigo de siempre, amigo fiel.
Invierno bonito, frío y bonito, la niebla y la nieve te acercan a mi.
Primavera florida, malditas abejas, las flores cubren el suelo de sorpresas.
Otoño sombrío, típico de libro, las hojas del suelo bailan con brio.


viernes, 4 de julio de 2014

Sin titulo

Ayer fui testigo de como unas palabras pueden cambiar todo radicalmente en un instante, ya no hablo de malas palabra, de enfados ni gritos, de insultos o desprecios, hablo de palabras amables, de demostrar los sentimientos, de ser sincero, de ser capaz de demostrarle a alguien que te importa o yendo aún más lejos, que le quieres.

Aunque nos parezca obvio lo que sentimos o pensamos y creamos que el resto son igualmente conscientes de lo que pasa por nuestra cabeza, nada más lejos de la realidad, si a veces ni nosotros mismos nos entendemos ¿cómo pretendemos que el resto nos entienda?

Demostrar cariño no es decir te quiero, esa frase es bonita y adecuada en ciertos momentos, sobretodo si no se abusa de ella y se dice de verdad, no importa si se dice a un amigo o a una pareja, a un padre o a un hijo; demostrar que alguien te importa o que le quieres no es tan sencillo, pero tampoco es complicado, hay gente a la que los regalos y el dinero pueden decirle mucho, a mi personalmente no, me encanta que me regalen algo y si eso es espontáneo es una maravillosa muestra de afecto, para mi la primera muestra de cariño es ser sincero, y no me refiero a que me cuenten todo, me refiero a que si algo les molesta me lo digan, a que si tienen un problema confíen en mí.

Tengo falta de confianza en mi misma, o falta de autoestima, como quieran llamarlo, cualquier persona que me conozca se dará cuenta, eso me hace sentir tremendamente insegura con las personas que tengo a mi alrededor, siempre pienso que no les importo, que no valgo la pena para que se preocupen por mi o para que me dediquen su tiempo, entre otras cosas por eso a veces se enfadan conmigo, porque me da tanto miedo que se "rían" de mi que dejo de mandar un mensaje para quedar o dejo de acercarme a un grupo en el que probablemente podría estar por vergüenza; a mi me hace falta que me digan que no sobre, me hace falta que me digan que soy importante, interesante... La verdad es que cuando alguien me dice que soy guapa casi me molesta, no me malinterpreten, a toda chica le gusta que le digan que esta bonita pero para mi la belleza no es un valor determinante, es subjetivo y tremendamente injusto, una persona no elige ser hermosa o un monstruo.

Ayer me dijeron en un pequeño ataque algo realmente bonito, me demostraron que de verdad importaba, si, me estaba atacando, pequeños detalles, pero acabamos mejor de lo que empezamos la conversación y me fui mas contenta


Ala, estudiar sienta mal y esta es la muestra  de ello, reflexiones extrañas a las cinco de la mañana. Feliz día y feliz verano, todos somos importantes aunque algunas personas malas intenten hacernos creer otras cosas.

jueves, 22 de mayo de 2014

Despertar

Pasaban las horas, o quizás los minutos, entre esas cuatro paredes grisses no había relojes y mucho menos alguien a quien preguntarle cuanto quedaba, Javier, miraba por la ventanita semi-opaca esperando a que el carcelero viniera a preguntarle cual seríoa su última comida, desde hacía meses lo tenía claro, lentejas y albondigas y de postre un helado... helado, hacía años que no tomaba uno, llevaba siete años encerrado ahí sabiendo que el día de hoy llegaría, el día en el que su condena a muerte se haría efectiva, se alejó de la puerta y se sentó frente al escritorio, cogió una de las hojas de papel de las que le habían dejado para despedirse de su familia o arrepentirse de sus "pecados" y comenzó a escribir:

"Hace ya diez años, el 14 de Abril, tras un largo día en la biblioteca llegó a casa, bajo la puerta había un sobre con una foto de mi mujer así como una dirección de la ciudad de Nueva York, una fecha y una hora, tras la foto había escritas tres palabras "en tus manos", en ese momento comprendí que si quería volver a ver a Elisa tendría que acudir a la cita. hice una pequeña maleta y cogí el primer tren a  Nueva York que pude. Una vez en la Gran Manzana, me registré en un hotel centrico, no demasiado caro pero con un buen minibar, 36 horas después acudía a la cita, no llegué a ver a la mujer que me estaba encomendando la misión pero su voz me resultó tremendamente familiar, de allí saqué un sobre con las fotos de un aeropuerto y una estación de tren, así como una primera amenaza que me imponía una fecha límite de dos semanas, al llegar al hotel me di cuenta de que me faltama muchísima información y de que ni siquiera sabía que tenía que hacer realmente, durtante tres días me dediqué a beber hasta el agua de los floreros y a mirar las fotos por si se me había escapado algún detalle.

Al tercer día cuando salía a comprar algo de comer y beber una chica me entregó un segundo sobre, esta vez en él había otras dos fotografías, de dos puentes distintos, me resultaron familiar y entendí porque al ver el mapa de mi ciudad entre los papeles, además en él estaban marcados la biblioteca donde llevaba trabajando quince años y mi piso, en otro de los papeles tenía una especie de agenda para la siguiente semana..."

La puerta de la habitación se abrió, Javier se giró y sonrió al ver a John, el guardia negro con el que de vez en cuando jugaba al ajedrez, le dijo lo que quería para cenar y el hombre se marcho con una mirada triste, el prisionero bajo la cabeza al papel, volvió a coger el boli y tras unos segundo de vacilación volvió a escribir.

"... lo primero era volver a casa, actuar como normalmente y si alguien me preguntaba debía decir que hanía tenido que salir de la ciudad por motivos familiares, la verdad es que eso no andaba lejos del motivo real, había ido por mi novia al fin y al cabo, después, en dos días deberia visitar los cuatr sitios que no conocía tan bien como la biblioteca, examinar sus entradas en caso de los lugares cerrados y las medidas de seguridad así como los pilares en el caso de los puentes, al leer eso no pude evitar reirme a carcajadas, era bibliotecario no ingeniero de estructuras, tras ese paripé debía ir a una reunión en un hotel caro y lujoso donde me darían cierto armamento e informarían del resto del plan, ese fin de semana serían las elecciones presidenciales y yo me temía cuales eran las intenciones de los lunáticos que me estaban utilizando.

Dos días después, en el hotel, descubrí que la mujer que me había estado manipulando era la hermanastra de mi novia, una mujer extraña y malvada que siempre me había odiado, me dijo donde podría encontrar los explosibos que tendría que usar para hacer volar los puentes, el areropuerto y la estación de trenes y me dijo que si a las tres de la tarde del sábado siguiente no había un noticiero especial que hablara sobre mi peripecia ella se encargaría de acabar con mi chica.

Salé de allí lleno de miedo, en mi vida se me habían dado bien las ciencias y mucho menos sabía como funcionaba una de esas bombas pero tenía que salvarla así que el sábado como me habían ordenado hice explotar todo, de pronto todo se volvió oscuro ya que no estaba suficientemente lejos de la estación de trenes y me desperte en el calabozo.

Nunca me enorgullecí de lo que hice, nunca quise hacerlo pero le salvé la vida a ella y ahora pagaré por mi crimen"

Dejé el bolígrafo junto al papel, me levanté y me tumbé en la cama, cerre un momento los ojos....


Desperté con un sobresalto, estaba recostado en el sofá con el libro entre las manos y la música puesta, se abrió la puerta y de la cocina llegó un olor a lentejas junto a ella, mi chica, mi novia, estaba en mi casa, seguía trabajando en mi biblioteca y todo había sido un sueño fruto de mi aficción a leer novelas policiacas, la realidad de cuando fui a NY era que me tenían preparada una despedida de soltero a lo grande y querían meterme un poco de miedo en el cuerpo



Esta entrada es la tercera y última parte de una serie que empieza con "El encuentro" http://pasosenlasombra.blogspot.com.es/2013/12/el-encuentro.html y continua con "Piezas" http://pasosenlasombra.blogspot.com.es/2013/12/piezas.html

lunes, 5 de mayo de 2014

Solo soy lo que me dejan ser
un caminante sin destino
que solo quiere ver amanecer.

Tus palabras me dan vida,
tu llanto me conmueve,
con tu risa me iluminas.

No soy un pilar firme
solo una piedra en el río
no te pido más que un rato
un segundo de tu tiempo.

sábado, 5 de abril de 2014

Hasta siempre compañero

Menos mal que este blog no lo lee nadie del colegio/instituto o como queráis llamarlo, no se que pensarían de lo que voy a escribir.

Pues bien, me ha costado dos meses y medio asimilarlo por completo, dos meses y medio leyendo palabras de tus mejores amigos, dos meses y medio en los que he visto tantas fotos tuyas que te tengo tan cerca como en esas clases en bachiller.

Se que nunca fuimos muy cercanos igual que se que algo de cariño aunque fuera poquito me tenías, yo a ti si, mucho, para mi fuiste un ejemplo de alegría, de superación, de fuerza de voluntad y de amor hacia los que te rodeaban, ojalá te lo hubiera dicho, ojalá no me hubiera dado vergüenza, ojala hubiera sido tan solo una milésima parte de lo valiente que tu fuiste estos años.

Perdóname por decirte esto tan tarde, la verdad es que no me podía imaginar que faltarías y el día que lo hiciste me derrumbé cual castillo de arena al subir la marea, se me han ido personas más cercanas de lo que lo eras tú, sin embargo tú has dejado más huella en mi que algunas de ellas, con tu sonrisa me alegraste unos años que deseaba terminar cuanto antes, con tu fuerza nos acompañaste a todos hasta el final de ese paseo.

Tú camino llegó a su final hace dos meses y ya solo me queda agradecerte que compartieras un poquito de él conmigo, eso y pedirte que estés donde estés cuides de esos que te echan tanto de menos, esos chicos que se raparon la cabeza, esos chicos y chicas que tanto te quieren y que nunca te olvidarán porque aunque alguno me fastidiara en su día éramos niños y yo ahora solo quiero que sean felices.

Has estado casi tres años en mis pensamientos de forma recurrente, siempre he deseado volver a verte y que me dijeras que te habías curado, me arrepiento de no haber hecho más por volver a verte una vez nos graduamos, pero sabes que nunca se me dio bien relacionarme con los que estabais en mi clase.

Creo que mis palabras carecen de sentido, aún así las escribo, pero si pudieras leerlas el resumen sería: Gracias, gracias por el tiempo que pude pasar cntigo, gracias por tantas sonrisas en esos malos momentos, gracias por cada día que fuiste a clase, gracias por tu valentía y por tu alegría, gracia por ser tu mismo, y sobretodo, gracia por tu tiempo.

Siempre tendrás un  huequecito en mi memoria Nacho
Hasta siempre .

viernes, 21 de febrero de 2014

William Shakespeare

William Shakespeare para mi es una inspiración, me encanta su forma de meter al lector en la trama, la forma de hacer cercanos a los personajes cuando son, en general, antagonistas entre ellos y tan distintos al que está disfrutando de sus palabras, me gustan sus juegos de palabras, a veces tan incomprensibles debido al inglés utilizado, medio en desuso, medio inventado, me encantan sus escenarios,...

Sinceramente no se si él escribió sus obras, puede que lo hiciera una mujer o puede que fuera él, tampoco me importa si era fiel a su mujer o no, si se metía en la cama de hombres o de mujeres, me importa su vida en lo que atañe a sus obras como por ejemplo su hijo, Hamlet, muerto joven y a quien se debe la obra con el mismo nombre, me importa la época en la que vivió porque en ella se basan sus historias, me importa el teatro en el que se representaban, me importan esos aspectos de su vida no sus malos hábitos o los cotilleos de la época porque si no los escribió él... ¿Qué más da? ¿Acaso importa quinientos años después quien escribiera Romeo y Julieta? A mi, personalmente, me conmueve la historia de amor, me apenan las disputas familiares, me enamoran los discursos... y acaso ¿no es eso no que importa?

Me he leido varias de sus obras, algunas en español y otras en inglés y tengo muchas otras en el tintero, solo he tenido la oportunidad de ir a una representación de Mcbeth y me encantaría que fueran mucha más las obras que pudiera ver.

Me parece el mejor escritor de teatro de la historia y según muchos Hamlet es la mejor obra teatral.

Ojalá la inquietid literaria de todo el mundo le llevara a tener en las manos alguna de sus obras y ojalá las disfrutaran tanto como yo.

Dicho esto creo que obligar a los jóvenes a leerse esa clase de libros u otros como "El Quijote" que si, obviamente es muy bueno, pero cuando te lo hacen leer cinco años seguidos lo mejor que piensas de él es que quieres quemarlo, a un niño no le puedes poner a leer eso al igual que no le puedes poner a leer Shakespeare porque lo van a aborrecer y es normal, a un niño lo que le tienes que poner a leer son cosas fáciles, que enganchen y donde no tengan que tener el diccionario pegado para poder terminar la primera página.


Algún dia escribiré alguna reseña.

viernes, 14 de febrero de 2014

Un San Valentín diferente

El ladrido de un perro, el sonido del motor de un coche aparcando, los pasos de la vecina de arriba que ya llevaba los tacones puestos... Alicia abrió los ojos con brusquedad, su intento de meditación frustrado por los sonidos que la rodeaban la traían sin cuidado, en su barriga había un nudo tan fuertemente atado que le daban hasta arcadas, los nervios no eran en vano, estaba casi segura de que su novio, Juan, con el que llevaba ya dos años y medio le pediría que se casara con él esa noche, era San Valentín, ¿que mejor momento que el día en el que se festejaba el amor?.

De un salto se levantó del suelo y corriendo se metió en el baño, abrió el grifo de agua caliente y mientras se llenaba la bañera se miró al espejo, sus ojos verdes sobresalían más que nunca en su cara, parecían iluminados, la felicidad le recorría todo el cuerpo, lentamente se fue quitando la ropa, primero la blusa blanca dejando al descubierto un turso con curvas, delgada y atlética además de un sujetador de encaje morado, lo desabrochó con cuidado dejándolo resbalar por sus brazos, lentamente se quitó los calcetines y los pantalones, se acercó a la bañera y cerro el agua y justo antes de entrar en ella se deshizo de sus braguitas y el coletero que recogía su cabello largo desde lo mas alto de su cabeza, una vez en el agua puso música y apagó la fuerte luz principal del baño dejando solo una pequeñita que daba a la estancia un tono cálido y acojedor.

Su piel empezaba a arrugarse cuando se decidió a salir de la bañera, al ponerse en pie el agua recoría todo su cuerpo desde su pelo empapado, las gotas brillaban con la luz hasta ser paradas por la toalla, salió con cuidado de la bañera dejando gotitas a sus espaldas con cada paso, cogió una toañña más pequeña para recogerse el pelo, mientras lo hacía recordó como su madre salía todos los días con la toalla puesta de ese modo al ducharse, su madre, su querida madre.

Fue dando saltitos hacia su vestidor, de un cajón sacó unas bonitas braquitas y del siguiente un atrevido sujetar con muchas transparencias, se los puso mientras mirabas sus zapatos, si, era la típica chica que se vestía pensando en los zapatos que se iba a poner, tenía cerca de cincuenta pares y para esa noche tenía que usar los adecuados, escogió unos con medio tacón fino, azul marino con acabados brillantes, unos zapato perfectos, cómodos a la par que elegantes, los dejó junto a su cama y volvió al vestidor para elegir vestido, sacó tres, los puso sobre la cama y se dispuso a probarse el primero; negro, palabra de honor, suelto justo por debajo del pecho y hasta la rodilla, la tela suave y liviana acariciaba su cuerpo, el tul con toques brillantes hacía del vestido, a su parecer, no demasiado adecuado, más de fiesta que para una cena romántica con su novio, se lo quitó y cogió el siguiente; gris, ablusado, le llegaba un poco por encima de la rodilla, no valía, no era suficientemente elegante, cogío el tercero y deseó que ese fuera el adecuado; un vestido azul, un poco más oscuro que los zapatos, escote en forma de pico, muy favorecedor, ajustado hasta la cintura con una causa suave y un largo asimétrico apenas perceptible, se puso los zapatos para comprobar que todo cuadraba, era perfecto.

Volvió al aseo, recogió la ropa que había dejado allí tirada, tras eso abrió su cajón de maquillaje sacó dos bases, una caja de sombra de ojos, tres coloretes distintos, otros tantos artilugios y se dispuso a pintarse, justo antes de que el maquillaje cayera en sus dedos empezó a sonar su móvil, tenía que ser Juan, a ver cuanto tiempo le quedaba para llegar, fue a por él con diligencia, lo descolgó y tras apenas cinco palabras volvió a colgar, media hora, tiempo más que suficiente para ponerse un poco más guapa.

Volvió a ponerse frente al espejo, con maña extendió el maquillaje por su cara, puso una nota de color en sus mejillas con un colorete rosa pálido, tras eso llegaba el turno de los ojos, una linea fina fruto de un lápiz de ojos azul, una sombra con tres tonos distintos de azul y un rímel negro que acentuaba sus largas pestañas. Dos minuros tardó en decidir que pintalabios usar, rojo, pero no demasiado fuerte, no quería intimidar, solo seducir.

Estaba recogiendo todo cuando sonó el timbre, corrió hacia el telefonillo y al descolgarlo dijo "Bajo en dos minutos" una voz masculina, de Juan respondió algo parecido a "Vale", ella corrió a coger una chaqueta negra larga, un bolso pequeño también negro donde metió parte del maquillaje que había utilizado así como las llaves, el monedero y el móvil; justo antes de salir por la puerta cogió unos pendientes no demasiado largos color negro y mientras se los ponía salió de la casa y bajó al portal.

Juan estaba guapo, para ella siempre estaba guapo aunque hubiera aparecido en pijama pero esa noche llevaba un jersey azul que dejaba ver una camisa blanca debajo, a ella le encantaba como le quedaban las camisas. se dieron un beso rápido y ella notó algo raro, serían los nervios, era normal, iba a pedirle que se casaran esa noche.

Llegaron a un restaurante de lijo del centro, Juan dejó las llaves al aparcacoches y entraron.

- Mesa para dos, tenemos reserva, Juan Aguilar - dijo él al señor que estaba en la entrada.
- Señor, les acompaño a su mesa - fueron los tres en silencio hasta donde el hombre les indicó - que disfruten de la comida, ahora mismo vendrá alguien a atenderles - y se marchó a su puesto.
- Estás muy guapo esta noche cariño - ella no podía aguantar los nervios - ¿cómo me has traído a este restaurante? Pensaba que iríamos a algún sitio cerca de casa - sabía que no era verdad pero quería hacerse la sorprendida.
- Bueno, una noche es una noche ¿no? - la cara y los gestos de él, al igual que su voz mosqueaban a Alicia pero esa noche todo lo atribuía a los nervios de ambos.

Un camarero con apariencia de pingüino les tomó nota, durante la cena la charla fue vana, sin mucho contenido, ya en el postre ella no podía resistirlo y se decidió a preguntar.

- Bueno, ¿hay algún otro motivo por el que me hayas traído aquí esta noche?
- Si, en realidad si - él parecía sorprendido por su pregunta pero se recompuso rápido y mirándola a los ojos continuó - Alicia... quiero que acabemos esta relación.
- ¿Qué? ¿A que te refieres? - ella estaba en sock, ¿se refería a acabar como novios y caarse? se temía que no.
- Hace tiempo que no siento lo mismo por ti, no quiero hacerte daño y creo que lo mejor será dejarlo ahora, es tontería alargar algo que no va a ningún lado - ella comenzó a llorar mientras él decía esto - no llores, estoy seguro de que encontrarás pronto a alguien mucho mejor que yo, alguien que te haga realmente feliz.

Él se levantó de la mesa y se arrodilló ante ella abrazándola mientras ella temblaba por el llanto, le dio un beso en la mejilla y le susurró si quería que la llevara a casa a lo que entre lágrima y lágrima ella respondió que no, que se fuera de una vez de allí.

Una vez sola y más calmada consiguió levantarse de la mesa, recogió sus cosas y preguntó al metre si era posible que la viniera un taxi a buscarla, él la miró con pena y llamó a dicho taxi, una veez llegó se tiró dentro, el taxista intentó alegrarle un poco la noche en vano, acababan de dejarla cuando pensaba que iban a pedirle matrimonio.

Al entrar en casase tiró en la cama y hundió su cara en la almohada, sin tan siquiera desvestirse empezó a llorar hasta quedarse dormida.



Espero que paséis un buen San Valentía a quien tenga pareja, no es una "fiesta" que me agrade pero siempre son bonitos los gestos de cariño.
Sed muy felices y que no os pase nada parecido a la pobre Alicia.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Viento en la noche

Susurros del aire,
susurros del viento,
soplos cambiantes
en mi os siento.

Noche nublada,
noche sin luna,
junto a mi tumbada
meciendo mi cuna.

Querido silencio,
querida noche,
dadme alimento,
y no me llores.

Bendita juventud,
bendito amor,
no olvides el sur,
recuerda el calor.




martes, 4 de febrero de 2014

Westminster

En una de estas noches en las que duermo poco me he puesto a leer sobre historia inglesa y en ella aparece un lugar, un bonito lugar en diversas ocasiones, este es la Abadía de Westminster, no solo lugar de sepultura de gran parte de los monarcas ingleses así como británicos si no como enterramiento para grandes prodigios como pueden ser Lord Kelvin, Charles Darwin, William Shakespeare o Isaac Newton.

Recuerdo cuando con diez u once años visité, por primera y única vez a pesar de mis recurrentes visitas a la bella Londres, dicha abadía, recuerdo que yo y mi inocencia bombardeamos a mi padre con miles de preguntas, le pregunté por los reyes y reinas allí enterrados, por la silla de coronación, por las demás sepulturas que cubrían el suelo y que a mi entender no tenían demasiado sentido, mi joven intelecto no llegaba a comprender que hacía el genio Isaac Newton allí enterrado, junto a María I de Inglaterra.

Las historias encerradas entre esas gruesas y bonitas paredes esconden gran parte de la historia de esa pequeña gran isla, guardan a gran parte de pensadores y científicos sin los cuales nuestro mundo no sería como lo disfrutamos, personas que hicieron grandes avances y progresos por la humanidad.

En el momento en el que entré allí no supe entender las sensaciones que por mi cuerpo recorrían, no supe entender lo que allí estaba, la cantidad de conocimientos que entre esos muros se guardaban, ahora recordando el escalofrío que me recorrió al entrar allí y leer esos nombres en paredes, suelos o placas, la sanación de estar rodeada de grandes genios que han inspirado mi vida, personas sin las que actualmente lo que estudio tendría un poco menos de sentido, ¿o me van a decir que Newton o Kelvin no fueron importantes para el desarrollo de la Física?, pensonas sin las que no disfrutaría tanto, que sería de mí sin las obras de Shakespeare.

Me encantaría volver a visitar ese lugar, ese y los museos londinenses, cualquiera de ellos tan impresionante como el mejor museo que se te pueda ocurrir.

Si me preguntan a que vino esta entrada simplemente expreso una idea y puesto que este es mi blog y que puedo escribir lo que me plazca, sin faltar al respeto era mi deseo mostrar mi admiración sobre una mínima parte de la historia-arquitectura londinense

jueves, 30 de enero de 2014

Buenos días

Cuando el día se levante gris y con mala cara sonríe, no importa lo que cueste hacerlo porque al rato te darás cuenta de que estás sonriendo de verdad.

Que nada ni nadie te haga perder la sonrisa, todo se puede si se intenta, todo se puede si se lucha por ello.

!!!BUENO DIAS!!!

martes, 7 de enero de 2014

Mi viaje por el sur de Alemania

El pasado verano me fui con mi madre a recorrer el sur de Alemania en coche, íbamos a la aventura absoluta sin tener muy claro ni lo que íbamos a ver ni tan siquiera el tiempo que nos haría, es más ni siquiera teníamos contratadas todos los hoteles.

Volamos hasta el aeropuerto de Baden-Baden, en mi vida había visto un aeropuerto tan... ¿rudimentario? quince minutos andando desde donde nos había dejado el avión casi teniendo que atravesar el campo, una vez llegamos a la terminal nos dieron el coche que teníamos alquilado, un Audi A3, en nuestra vida habíamos usado el GPs de un Audi así que os podéis imaginar la que formamos para cambiar el idioma, movilizamos a medio aeropuerto, pero bueno, eso solo es una anécdota graciosa, conseguimos salir del aeropuerto y nuestra primera parada era Estrasburgo, ¿por qué Estrasburgo? pues porque era una ciudad cercana y con interés turístico.


Una ciudad encantadora para pasear y muy curiosa, los carteles aparecen en alemán y en francés, nosotras teníamos la teoría de que era por si franceses y alemanes se volvían a pelear por estos territorios no tener que cambiarlo todo otra vez, por otro lado la gente me desencantó bastante, al final opté por preguntar a una señorita de compañía para que nos indicara donde podíamos aparcar ya que el resto de los francesitos y francesitas decidieron ignorarme.

A la mañana siguiente temprano dejamos el hotel y pusimos rumbo a Friburgo, ya en Alemania, una ciudad pequeña, encantadora, también con un paseo delicioso y una catedral en la cual puedes subir a la torre y ver toda la ciudad desde lo alto, las escaleras parecen nunca acabar pero una vez arriba merece la pena. Allí nos encontramos a una española afincada allí que nos indicó donde estaba la oficina de turismo (el francés lo hablaba yo, el alemán no entra entre nuestras capacidades y no todo el mundo habla inglés en esa parte de Alemania) tomamos un te en una cafetería muy

mona en la plaza de la catedral donde había un mercado con varios puestos de salchichas, por supuesto comimos eso, para ir metiéndonos en el ambiente, al otro lado de la plaza había una cervecería, allí nos sentamos para degustar nuestra primera cerveza en tierras germanas, el camarero, de ascendencia sudamericana me enseño a pedir la cuenta en alemán, con eso y con lo que traía yo de casa... ¡Arreglado!

Pero el día no acabó allí, volvimos al coche y nos fuimos a orillas del lago Titisee, dejamos las cosas en el hotel y nos fuimos a la playa, alquilamos un barquito a pedales y nos recorrimos el lago entero, después paseamos por el bosque, por la selva negra, árboles altos, mucha vegetación, bastante humedad y al caer la noche un frío bastante importante.

A la mañana siguiente nos fuimos a otro lago, esta vez al Costanza, a Lindau, un publo grande o ciudad pequeña a orillas del lago donde además de miles de escaleras inevitables había un balneario, muy barato en el que tras subir y bajar cientos de miles de escalones pasamos la tarde relajándonos antes de ir al hotel donde, por supuesto, no había ascensor, en ese lugar no creo que hubiera ascensor en ningún lado, aún me duele el alma al recordar tantos escalones juntos, fue quizás el día que menos hicimos (sin contar deporte) pero nos hizo un día maravilloso para pasar tomando el sol en un lago que baña Alemania, Austria y Suiza, muy internacionales nosotras. Existe la posibilidad de coger un ferri que te lleva a otras partes del lago, si hubiéramos pasado allí algo más de tiempo lo hubiéramos hecho pero para las pocas hora que ibamos a estar nos relajamos en agua calentita.

La mañana siguiente se levantó nublado, nos subimos al coche y pusimos rumbo a los castillos de Hohenschwangau y Neuschwanstein, el primero del padre de Luis II de Baviera y el segundo de dicho rey, también conocido como el rey loco, en muchos sitios habíamos leido que no merecía la pena pero nos encaprichamos y fuimos, un acierto absoluto, nos llovió muchísimo y entre el frío y las cuestas acabamos absolutamente destrozadas pero los castillos son impresionantes y merecen la pena muchísimo.

Hohenschwangau fue construido por Maximiliano II de Baviera, padre de Luis II, se encuentra en el lugar de una fortaleza medieval, la construcción del castillo empezó en 1832 y finalizó en 1837, en el se pueden ver "imitaciones" a algunos lugares conocidos como el patio de los leones de la Alhambra, en el interior del castillo se conserva gran parte del mobiliario originar especialmente de las habitaciones; los jandines son muy cuidados aparte de un entorno envidiable entre montañas y verde vegetación, desde este castillo se puede ver el de Neuschwanstein, la obsesión del rey Luis.



Neuschwanstein fue construido por orden de Luis II de Baviera, la construcción de dicho castillo casi arruinó a la población y tampoco es de extrañar teniendo en cuenta que el rey creía vivir la edad media, más bien, deseaba vivir en la edad media por lo que se recluyó en su grandioso castillo, sobrecargado por la decoración (el castillo nunca se terminó pero todo el mobiliario original se conserva) como por ejemplo la de su habitación que entre la oscuridad y la cantidad de adornos más parecía una iglesia que una habitación. Este castillo parece de cuento de hadas y no anda muy desencaminado ya que el castillo de Disney está basado en él.

Visitar estos dos monumentos merece la pena, solo el paisaje es increíble y si a ello le sumamos los castillos es una visita obligada. Si tienen alguna tarjeta de descuento tipo el carnet joven o cualquier otra cosa llevenlo, no es especialmente caro pero con esto es bastante más asequible.

Esa noche la pasamos en un pueblecito de los Alpes donde pasamos esa y la noche siguiente ya que a la mañana siguiente nos decidimos a hacer un poco de deporte y subimos a la cima de una de las montañas, cansado, muy cansado, pero mereció mucho la pena, desde arriba parecías el rey del mundo, el viento helado en la cara y yo allí, más alta que todo lo que me rodeaba, despues fuimos a la estación de esqui cercana, andando, claro, comimos allí y en lugar de bajar andando nos decidimos por una especie de montaña rusa que se extendía a lo largo de la montaña, según el folleto alcanzaba los 300km/h, yo no estoy del todo convencida de ello.

Al día siguiente de nuevo al coche y camino Munich con parada en Dachau para visitar el campo de concentración que allí se encuentra, que por cierto fue el primero que se abrió, la visita realmente interesante e instructiva.

Esa misma tarde en Munich empezamos nuestro recorrido por la ciudad, podría decir miles de cosas sobre ella y me quedaría corta, tiene historia entre sus muros, bien sea de lo reyes de Baviera o del tercer Reich, además tiene uno de los parques urbanos más grandes del mundo donde llegamos a ver a gente haciendo surf. Pasamos allí ya hasta el final de nuestro viaje, sobretodo paseando.

Mi viaje fue genial, no he puesto muchos detalles de lugares ni fecha ni precios, ni absolutamente nada, si alguien quiere algo más de información estaré encantada de proporcionársela. Si algún día podéis visitad el sur de Alemania, todos conocemos Munich, Berlin... pero hay tantos lugares preciosos totalmente desconocidos... Sin dudarlo yo volvería, no iría a los mismos sitios, por conocer otros nuevos pero es un sitio genial para pasar una semana, hacer excursiones, y sobretodo pasarlo bien y beber mucha cerveza.





domingo, 5 de enero de 2014

Tu mismo

Everything change, you cannot do anything to stop it, frinds came and go all days, loves make you feel happy but one day may finish, don't mind why it only happend. Enjoy, do your best and be yourself.